El tornado más fuerte que se recuerda, así han bautizado al ciclón que ha azotado a la capital de Cuba esta semana. Ha recorrido 11,5 kilómetros con ráfagas de viento de hasta 300 kilómetros por hora, alcanzó el nivel F4 -daños de graves a devastadores- en la escala de Fujita (máximo de 6). Por ahora se han registrado cuatro muertos y 195 heridos, aunque debido a la cantidad de derrumbes no se descarta que pudieran aparecer más víctimas, según afirmó a la televisión estatal el primer secretario del gobernante Partido Comunista en La Habana, Luis Antonio Torres.

Los daños materiales también son notables según los datos difundidos por las televisiones locales: al menos 1.238 viviendas que han sufrido daños, entre ellas 124 derrumbes totales y 225 parciales. Preocupa también como se han visto afectados 46 centros educativos y 7 instalaciones de los servicios de salud.