El vuelo 33 de la aerolínea Air Canadá volaba de Vancouver a Sídney cuando tuvo que, aterrizar de manera forzosa en la localidad hawaiana de Honolulu. La causa del suceso fueron unas inesperadas turbulencias, que hicieron, que hicieron que el piloto tuviera que aterrizar lo antes posible.

El incidente deja 35 heridos entre los 270 pasajeros y 15 tripulantes que llenaban la aeronave. Cifra que podría haber sido mayor de no ser por la rápida reacción del piloto, que según fuentes de la aerolínea tomó una buena decisión realizando este aterrizaje de emergencia en tierras hawaianas.

Tras salir ilesa de este suceso una pasajera contó su experiencia: “No tenía puesto el cinturón en ese momento. Mi hijo estaba durmiendo encima de mí y me golpee contra el techo”, declaró.