Las calles de la ciudad de Greenville, en Carolina del Sur, estaban listas para un evento deportivo, cuando un todoterreno se saltaba el cordón policial,chocaba con las barreras de seguridad y se llevaba por delante todo lo que estaba en su camino.

Al volante iba una mujer que acababa de robar el vehículo. Para perpetuar el robo la mujer se sirvió de un curioso método. Arrojó a la conductora del vehículo una víbora. Después condujo la camioneta robada con la serpiente dentro.