Estar empadronado en el centro de Madrid permite acceder y aparcar libremente en esa zona acotada, conocida como Madrid Central.

Es un 'privilegio' que tiene un precio en el mercado negro. Un vecino de una de esas calles ofrece empadronar en su casa a quien lo desee por 200 euros al año. Es una oferta ilegal dirigida a las personas que trabajan en el centro, pero viven fuera.

Los comerciantes también han detectado un cierto mercadeo con las 'autorizaciones vecinales'. Cualquier residente de Madrid Central mayor de 16 años puede franquear el paso a 20 personas al mes mediante una invitación. Los comerciantes sólo pueden permitir el acceso a 10 personas y algunos aseguran que "los vecinos les ofertan sus autorizaciones a cambio de dinero".

La existencia de este 'mercado negro' es, según la plataforma, una de las consecuencias del caos operativo de Madrid Central, por lo que han pedido al Ayuntamiento que aplace la imposición de multas hasta que se aclaren estos casos y se encuentren soluciones a los problemas que están surgiendo.