Después de múltiples contactos de última hora y cambios de planes, con retraso de la sesión incluido, el presidente de la Generalitat declaró la independencia ante el Parlamento: "Asumo el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república". Pero pocos minutos después añadió: "Propongo que el Parlament suspenda los efectos de la declaración de independencia para que en las próximas semanas emprendamos el diálogo".

Las dos afirmaciones dejan perplejos a muchos, e insatisfechos a los que no querían llegar a una declaración unilateral y también a los que ven que se deja en suspenso. Todo ello sin votar, con lo que se duda si tiene efectos jurídicos o solo políticos. Solo se firma una declaración aparte del pleno, con posterioridad, los diputados que deciden adherirse.