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'Procés'

Vuelven a la cárcel las dos dirigentes independentistas Carme Forcadell y Dolors Bassa al retirarles el Supremo el tercer grado

La expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, y la exconsejera de la Generalitat, Dolors Bassa, ingresan en prisión al decidir el Tribunal Supremo que todavía no tienen derecho a a disfrutar del tercer grado que les había concedido la Generalitat.

La expresidenta del Parlament Carme Forcadell y a la exconsellera Dolors Bassa han vuelto a prisión después de que las cárceles de Puig de les Basses, en Figueres (Girona), y de Wad Ras, en Barcelona, les notificaran que habían recibido la decisión del Tribunal Supremo acordando suspender el tercer grado. Los magistrados han revocado la semilibertad que les había concedido la Generalitat a los nueve condenados a prisión por el "procés" por considerarlo prematuro. Tampoco podrán gozar del régimen flexible que les permitía el artículo 100.2 del reglamento penitenciario por no estar conectado con la reinserción. Forcadell, antes de entrar, ha repetido que seguirán adelante con sus planes independentistas.

De los nueve presos del procés, únicamente Forcadell y Bassa seguían en tercer grado penitenciario -por el que iban a dormir a prisión de lunes a jueves-, ya que el juzgado de vigilancia penitenciaria se lo mantuvo solo a ellas a la espera de que resolviera el Supremo.

Protestas por la "venganza"

La Asamblea Nacional Catalana (ACN) ha convocado una protesta con once marchas de vehículos para protestar contra la revocación del tercer grado a los presos del procés, con la previsión de que culminen frente a los centros penitenciarios en que reingresan Bassa y Forcadell.

La palabra venganza ha sido la más utilizada por los partidos y entidades independentistas catalanes y el propio Govern ante la decisión del Tribunal Supremo de revocar el tercer grado concedido por la Generalitat a los 9 condenados a prisión por el "procés". A esta idea se ha sumado En Comú Podem y su portavoz en el Congreso de los Diputados, Jaume Asens, mientras otras formaciones políticas han utilizado la habitual fórmula de observar respeto a las decisiones judiciales.

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