Opinión
Vicente Vallés: "El debate político se ha convertido en un diálogo de sordos"
Las sesiones de control al Gobierno se han convertido en sesiones de control a la oposición.

Publicidad
Hace ya más de cuatro décadas, en el inicio de nuestro periodo democrático, se estableció en el congreso algo que ya existía en todos los parlamentos democráticos: la llamada sesión de control al gobierno, en la que la oposición pregunta al presidente y a los ministros sobre los asuntos de actualidad.
Con el paso de los años, esas sesiones de control al gobierno se han convertido, en algunas ocasiones, en sesiones de control a la oposición, en las que los grupos parlamentarios preguntan al presidente o a un ministro sobre un asunto, y el presidente o el ministro responde sobre otro tema que nada tiene que ver con la pregunta que se le ha hecho.
Más Noticias
-
El Gobierno mantiene el "no a la guerra" mientras el PP cree que "no es tiempo de eslóganes" y sugiere rebajar el IVA de la energía
-
Estos son los países a los que el Gobierno recomienda no viajar tras el estallido de la guerra de Irán
-
Las últimas encuestas antes de las elecciones de Castilla y León reflejan "pequeñas sorpresas": "Hay un mensaje claro del electorado"
A veces, incluso, el presidente o el ministro responden con otra pregunta. Esta forma de actuar no la ha inventado Pedro Sánchez. De hecho, ya ocurría con gobiernos anteriores. Pero ahora se ha convertido en costumbre ese antiguo comportamiento consistente en que uno pregunte lo que quiera, y su interlocutor responda lo que le dé la gana, lo que convierte el debate político en un diálogo de sordos, muy poco productivo.
Publicidad









