El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha afirmado este jueves que el expresidente de la ANC y líder de JxCat en el Parlament, Jordi Sànchez, "ha desmontado una a una todas las acusaciones de violencia" que pesan contra los líderes soberanistas encausados.

Lo ha dicho en declaraciones a los medios tras la sesión del juicio del 1-O en la que ha declarado Sànchez, donde ha afirmado que "el mundo entero" vio que las protestas ante la Conselleria de Economía de septiembre de 2017 fueron pacíficas.

"Yo mismo estuve allí. Sabemos lo que pasó, fue una acción cívica de protesta. Pacíficamente protestamos por una registros injustos", ha concluido, en alusión a la actuación de los agentes de la Guardia Civil de ese día.

El presidente catalán ha concluido que todas las pruebas que sostienen que ese día hubo violencia son un "gran fake", y ha afirmado que el juicio, en realidad, es un ataque a derechos como el de la libertad de expresión, manifestación y concentración, a su juicio.

Ha apelado "a todos los demócratas españoles y catalanes" sean o no partidarios de la independencia de Cataluña a reivindicar la inocencia de los líderes encausados y ha criticar que están siendo vulnerados sus derechos.

"El Estado se está quedando desnudo ante este juicio. Estamos viendo que se están criminalizando unas ideas, y lo que es peor, unos derechos que no solo pertenecen a los presos que están aquí, sino al conjunto del a ciudadanía", ha zanjado.

Presidente de Òmnium

Ha expresado también su apoyo al presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, con quien se siente "especialmente concernido" porque ha recordado que él, en una etapa anterior a su Presidencia, también lideró la entidad soberanista.

Además, el presidente catalán ha tenido palabras de elogio para la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, y ha concluido que los líderes independentistas tiene todo el apoyo del Govern "y lo van a tener siempre".