El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, pondrá esta semana el contador en marcha para una nueva ronda de contactos con los distintos partidos que será decisiva, ya que falta solo un mes para intentar una nueva investidura antes de la fecha límite del 23 de septiembre.

De no salir adelante, automáticamente, al día siguiente, el 24 se publicaría en el Boletín Oficial del Estado la convocatoria de elecciones. Y 47 días después, el 10 de noviembre, se celebrarían los comicios.

Sánchez se encuentra desde este miércoles en La Moncloa y este jueves retomará la actividad pública, después de unos días de descanso en Doñana, con una visita a la zona afectada por el incendio de Gran Canaria. Pero esta es solo una de las emergencias que el Gobierno ha tenido que afrontar en este verano, muchas de las cuales precisan un nuevo Ejecutivo cuanto antes.

La crisis del Open Arms se encuentra aún sin solucionar, no solo para los migrantes que esta madrugada fueron desembarcados en Lampedusa, sino porque ahora se abren nuevos frente judiciales para la organización responsable del barco, y España tiene aún que determinar qué papel adoptará en estos dos ámbitos.

La vicepresidenta, Carmen Calvo, ha recordado al capitán del Open Arms, Oscar Camps, que no tiene permiso para hacer rescate de inmigrantes y que "nadie está a salvo" del cumplimento de la ley. Y Vox ha denunciado ante la Fiscalía a la ONG por "colaboración" para el tráfico de personas. Tras el breve parón estival, también hay nuevos capítulos de la crisis catalana, con el anuncio de la Generalitat de que llevará al Gobierno a los tribunales para reclamarle 1.317 millones de euros pendientes de pago, correspondientes principalmente a la financiación de 2019.

En medio de todos estos frentes, tendrá que navegar Sánchez con extrema precisión si quiere llevar a buen puerto su investidura, para lo que está previsto que reinicie los contactos en los próximos días. De hecho, la próxima semana podrían celebrarse las reuniones con PNV, PRC y partidos nacionalistas catalanes, antes de las que Sánchez tendrá con Unidas Podemos, el PP, y Ciudadanos, aunque esta última es poco probable que se produzca, dado que el líder de la formación naranja ha rechazado acudir a los últimos encuentros.