La vicesecretaria general del PSOE y portavoz en el Congreso, Adriana Lastra, ha subrayado esta tarde que su partido no ve "una salida" a la negociación con Unidas Podemos porque "se ha negado en todo momento" al acuerdo programático.

Lastra ha recalcado, no obstante, que los socialistas están dispuestos a seguir negociando y no quieren levantarse de la mesa como antes ha apuntado el responsable de Acción Política de Unidas Podemos, Pablo Echenique, pero ha insistido en que hay que partir del diálogo sobre el programa.

La dirigente socialista ha lamentado que Unidas Podemos parezca "abocar" al país a unas nuevas elecciones porque se niega, una vez más, a llegar a un acuerdo.

El secretario de Acción de Gobierno de Podemos y encargado de liderar las negociaciones con el PSOE, Pablo Echenique, ha señalado que tras casi cuatro horas de reunión la conclusión es que los socialistas "no se mueven" de su intención de que haya un gobierno de partido único en el que solo haya ministros socialistas. Apunta que amenazan con dar por terminadas las reuniones si los morados no aceptan esta premisa.

"Han planteado que si no aceptamos ese planteamiento no debe haber nuevas reuniones. Si no aceptamos un gobierno conformado por el PSOE, se levantan de la mesa de negociación", ha explicado Echenique en declaraciones a los medios.

En este sentido, advierte de que es un error abocar al país a una repetición electoral y añade que en la formación morada sospechan que esa fue siempre la intención de los socialistas. "Esperamos que rectifique y que acepte" la entrada de Unidas Podemos en un Gobierno de coalición, ha dicho, para añadir que nadie se explica por qué lo que era posible en julio, ahora en septiembre no lo es.

Esta es la segunda reunión que ambas formaciones mantiene este septiembre con el objetivo de acordar la formación de Gobierno. El pasado jueves, tras casi cinco horas de encuentro, tanto Unidas Podemos como PSOE señalaron que hay diferencias en sus objetivos. Los morados apuntaron entonces que salían "preocupados" ante la inmovilidad de los socialistas.