Crisis en Cataluña

Pere Aragonès trabaja ya en la formación de un nuevo gobierno tras la ruptura con Junts

El presidente catalán quiere cerrar cuanto antes la crisis en la Generalitat y anunciará los nuevos nombramientos en las próxima horas.

Publicidad

Pere Aragonès trabaja sin descanso para cerrar la crisis en el gobierno catalán. La ruptura con Junts ha provocado que el presidente catalán tenga que nombrar a siete nuevos consellers, los siete de Junts que salen. Esquerra Republicana está decidida a gobernar en minoría hasta terminar la legislatura. Eso le obligará a llegar a acuerdos puntuales con otras fuerzas políticas porque los 33 escaños que tiene actualmente (muy lejos de los 68 que marca la mayoría absoluta) no son suficientes para sacar adelante las iniciativas que proponga.

Salvador Illa tiende la mano a Aragonès

La consellera de la Presidència, Laura Vilagrà ha explicado que el presidente catalán y su equipo tienen ya "muy avanzada" la estructura del nuevo Govern, sin consellers de JxCat y con la incorporación de "personas expertas en su ámbito". Se barajan nombres vinculados a ERC como Natàlia Mas o Albert Castellanos para la consejería de Economía y Hacienda o Marc Ramentol para Salud. Pero Aragonès no quiere avanzar nada. Se limita a asegurar que tendrá listos los nombres en las próximas horas.

Todos miran a Salvador Illa

Los 33 escaños que tiene actualmente el PSC pueden ser un gran apoyo para terminar la legislatura. Pedro Sánchez ya avanzó en Praga que el Gobierno iba a facilitar la estabilidad en Cataluña pero dejará en manos del primer secretario de los socialistas catalanes, Salvador Illa, decidir en el último momento si apoya o no a Aragonès. Illa ha asegurado que su partido mantiene la "mano tendida" para negociar los Presupuestos de la Generalitat para 2023 tras la salida de Junts del Ejecutivo.

Los comunes también han ofrecido sus 8 escaños al presidente catalán pero Aragonès ya ha apuntado que, a priori, prefiere apoyarse en fuerzas independentistas.

El reto inmediato es aprobar los presupuestos

Los republicanos tienen como primer reto la aprobación de unos presupuestos de la Generalitat para el 2023 que empezó a elaborarlos el conseller de Economía, Jaume Giró, con el objetivo de paliar los efectos derivados del aumento de la inflación y del encarecimiento de la energía. El Govern, previsiblemente en solitario de ERC, necesita el voto favorable de Junts o del PSC, o la abstención de ambos, pero Oriol Junqueras ha cerrado completamente la puerta a los socialistas catalanes para aprobar las cuentas. “Es evidente que el PSC no está comprometido con el fin de la represión, al menos en la medida que continúa avalando buena parte de la represión que hay” ha asegurado Junqueras.

Publicidad