En octubre de 2017, durante el intercambio de cartas entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, sobre si se había declarado o no la independencia en Cataluña, el secretario general del PSOE, realizó unas declaraciones desde la sede del partido. En ellas, Pedro Sánchez, negaba la necesidad de ningún mediador, y menos de fuera, porque donde debía explicar su postura Puigdemont, era en las Cortes: "Si busca una medicación, no hace falta mirar muy lejos, fuera de España, que venga al Congreso de los Diputados que es el perfecto mediador para estas cuestiones".

Sánchez añadió que en el Congreso era donde, con todas las fuerzas políticas representantes de la soberanía nacional, se debían discutir estas cuestiones, no en otros foros.