Kichi y su Ayuntamiento intentan desahuciar a unos okupas de la Casa de Cádiz, en Barcelona. Llevan desde el pasado mes de noviembre y se niegan a irse porque el edificio lleva catorce años abandonado. Hay unas 25 personas ocupando el inmueble.

El Ayuntamiento de Cádiz es el copropietario del edificio. Recibió un requerimiento de los Mossos d'Esquadra y dio la orden para desalojarlos. Los okupas consideran que esto es una contradicción por parte de uno de los políticos defensores de medidas antidesahucios.