Los exministros, José Blanco, PSOE; y Ana Pastor, PP; han querido desvincularse de los argumentos que les relacionan con la elaboración de un relato para culpar al maquinista de Alvia.

Pastor niega que desde Fomento se obstruyera la investigación del accidente de Alvia, mientras que Blanco niega las prisas en la inauguración de la línea por "motivos electorales".

El exministro de Fomento socialista José Blanco ha aprovechado su comparecencia en la comisión del Congreso para reiterar las disculpas a las víctimas que sufrieron el accidente ferroviario en Angrois (Santiago de Compostela) en el año 2013 y para negar que promoviera un relato que culpara al maquinista del convoy.

Blanco ha recalcado que se limitó a hacer lo posible y dedicó "los recursos necesarios" para garantizar la construcción de una línea de alta velocidad competitiva en su integridad a Galicia, en beneficio de los ciudadanos.

Por su parte, la exministra popular también ha querido destacar que "nunca, ni en comparecencia pública o privada", ha atribuido la causa del accidente "a nada ni a nadie", por lo que ha negado que desde su ministerio se intentará lanzar una "verdad oficial" que dejara toda la responsabilidad del accidente al maquinista.

En ese sentido, Blanco también ha hecho alusión a una planificación errática en la entrada de la línea en Galicia, donde, según ha dicho, se estimó una reducción de velocidad para ahorrar costes "por un tema de impacto ambiental" y ello provocó que la velocidad "no fuera uniforme en todo el trayecto". También ha afirmado que "por supuesto nunca" autorizó la puesta en servicio de la línea ni de los trenes híbridos, que se usan para circular por diferentes tipos de vía.

En respuesta al portavoz de ERC Gabriel Rufián, el que fuera ministro de Fomento entre abril de 2009 y diciembre de 2011 ha matizado que "solo inauguró" esa línea de ferrocarril y que su puesta en servicio "correspondió a la autoridad competente" y ha señalado al director general de Ferrocarriles.