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Ministerio de Igualdad

Irene Montero señala a la derecha como "el principal enemigo a batir" y cree que el feminismo está más fuerte que nunca

Irene Montero cree que fortaleza del feminismo no se medirá este 8M en la calle sino por la profunda transformación social que plantea.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) mantiene la prohibición de las concentraciones y manifestaciones del 8M acordadas por la Delegación del Gobierno por razones de salud pública ante el coronavirus.

A pesar de ello, la ministra de Igualdad, Irene Montero, ha asegurado este domingo que el feminismo está más fuerte que nunca y que este 8 de marzo no se va a poder medir su fortaleza por lo llenas que estén calles, debido a las restricciones por la pandemia, sino por la profunda transformación social que plantea.

"Se van a equivocar quienes pretendan medir la fuerza del movimiento por lo llenas que estén las calles y las plazas. (...) Este 8M no vamos a poder juntar nuestros cuerpos en las calles como estamos acostumbradas a hacer siempre, pero que nadie se equivoque, nuestra fuerza no va a estar en cuántas mujeres consigamos salir el día 8 a la calle", ha aseverado.

Montero se ha emocionado al reconocer el trabajo del equipo del Ministerio de Igualdad porque "le ha tocado una parte de la pelea en la que toca poner el cuerpo" por lograr que se institucionalicen determinados derechos: "Sabíamos que iba a ser difícil, pero no es lo mismo saberlo que vivirlo".

En la jornada 'Poder Feminista' organizada por Unidas Podemos, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha denunciado que Montero está sufriendo un "acoso personal absolutamente inmoral e inaudito que traspasa todas las líneas rojas".

El equipo de Igualdad, ha dicho la ministra, ha dado "la batalla por el reconocimiento institucional de unos derechos que son un grito unánime en el movimiento feminista: desde la ley del sólo sí es sí, a la ley LGTBI, a la lucha contra la explotación sexual y la explotación reproductiva, a la lucha por la garantía de los derechos de las personas trans". A su juicio, el feminismo pide con "grito unánime" la defensa de esos derechos y la garantía de vidas dignas de ser vividas.