Crisis migratoria

Insultos y abucheos a Pedro Sánchez a su llegada a Ceuta en plena crisis migratoria

Varias personas han increpado al presidente del Gobierno al aterrizar en Ceuta, hasta donde se ha desplazado tras la crisis migratoria desatada en las últimas horas. Alguno de los manifestantes ha llegado a patear el coche de Sánchez.

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Un grupo de personas ha recibido este martes con insultos y abucheos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada a Ceuta, donde el Ejército se ha desplegado para frenar la llegada masiva de inmigrantes en las últimas 48 horas.

Con banderas de España y al grito de insultos como "hijo de puta" varios vecinos de Ceuta han increpado a Sánchez y alguno de ellos ha llegado incluso a patear el coche oficial en el que viajaba el presidente, que horas antes había prometido que la respuesta del Gobierno será "contundente" y "llegará con celeridad".

Sánchez ha llegado en helicóptero procedente de Madrid pocos minutos antes de las 17 horas. En el helipuerto ha sido recibido por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, que había llegado previamente a Ceuta, y la delegada del gobierno, Salvadora Mateos.

Desde allí Sánchez se ha dirigido al Palacio Autonómico, donde se reunirá con el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que horas antes ha dicho que la crisis desatada en la frontera de Ceuta "es una invasión".

Ha sido su salida del helipuerto cuando medio centenar de personas, que se habían concentrado en las inmediaciones, han increpado a la comitiva.

Visita a Melilla

Tras la visita a Ceuta, Pedro Sánchez acompañado por Marlaska, viajará a Melilla, donde también se están registrando entradas irregulares, para entrevistarse con el presidente de la ciudad autónoma, Eduardo de Castro, y con la delegada del Gobierno, Sabrina Moh.

Mientras, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha llamado a consultas a la embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, después de que esta asegurase que "en las relaciones entre países hay actos que tienen consecuencias y se tienen que asumir", en referencia a la decisión de España de prestar atención médica al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

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