Carles Puigdemont

La Fiscalía rebaja a un año y medio la petición de prisión para los mossos que acompañaron a Puigdemont de Finlandia a Bélgica.

La Fiscalía ha indicado que los dos mossos ayudaron al expresidente Carles Puigdemont a volver desde Helsinki a Waterloo recorriendo más de 2.000 kilómetros por carretera para evitar que fuera detenido en los aeropuertos.

La Fiscalía rebaja a un año y medio la petición de prisión para los Mossos que acompañaron a Puigdemont de Finlandia a Bélgica.

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En el juicio celebrado este jueves en la Audiencia Nacional, la Fiscalía ha mantenido la acusación por un presunto delito de encubrimiento contra los dos mossos d'esquadra que acompañaban al ex presidente catalán Carles Puigdemont cuando fue detenido en Alemania en 2018, rebajando de tres años de prisión y otros tantos de inhabilitación, a un año y seis meses de prisión para cada uno de ellos, según ha indicado este jueves en el juicio celebrado en la Audiencia Nacional, ha informado Europa Press.

Los acusados son los mossos Carlos de Pedro y Xavier Goicoechea, que fueron procesados en febrero de 2020 por el Juzgado Central de Instrucción Número 6, al considerar que con su actuación perseguían que Puigdemont no fuese detenido después de que se reactivara la orden europea de detención y entrega emitida por el Tribunal Supremo en su contra en el marco de la investigación del 'procés'.

El escrito de acusación del Ministerio Público relataba que los dos mossos viajaron a Waterloo (Bélgica) el 19 de marzo de 2018 durante un permiso de trabajo y cinco días después "una persona no identificada" les pidió que recogiesen a Puigdemont en coche y lo hicieron en Estocolmo, ya que se encontraba en Helsinki (Finlandia) dando unas conferencias.

Según contaron en la sesión inaugural del pasado martes, llegaron a Waterloo el 19 de marzo para ayudar a Puigdemont con "el día a día" de la casa de Waterloo y el 23 de marzo les dijeron (personas que no identificaron) que debían hacer un viaje en coche para recoger al expresidente en Estocolmo y llevarlo de vuelta a Bruselas, donde se entregaría a la Fiscalía belga. Lo hicieron aprovechando unos días de descanso laboral, pero en ningún momento en calidad de escoltas, recalcaron.

El Ministerio Público mantiene que los dos agentes ayudaron a Puigdemont conscientes de que era investigado en España por el Tribunal Supremo por rebelión y conociendo que el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Llarena, había emitido una euroorden de detención contra él. "Tenían que saberlo necesariamente", ha insistido el fiscal, que indica que su principal objetivo era ayudarle a regresar a Bélgica, y evitar su identificación para eludir la ejecución la orden europea de detención.

Viaje en coche más de 2.000 kilómetros para no ser detenido

"El viaje desde Bruselas a Helsinki lo realiza Puigdemont en avión y la vuelta, por carretera, más de 2.000 kilómetros", ha manifestado el fiscal, a lo que ha añadido que se trata de un viaje que "no es normal", por lo que la razón por la cual hacían este viaje de regreso "tan largo y anómalo era evitar algún punto en el que pudiese ser detectada su identidad y detenido, por ejemplo un aeropuerto", dado que en las fronteras de los países europeos "no hay controles policiales", añadía. "Haciendo el regreso en avión se corría el riesgo de que fuera detenido. Ellos lo sabían”.

Según el relato de los hechos de la Fiscalía, los dos agentes aprovecharon unos días libres para desplazarse a Waterloo, residencia de Puigdemont, y se desplazaron posteriormente hasta Estocolmo para recoger al expresidente.

La Fiscalía española, por tanto, cree que su verdadero objetivo era evitar que Puigdemont fuera detenido, por virtud de dicha euroorden, en algún lugar donde ésta pudiera ejecutarse.

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