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Ante la previsión de posibles altercados, el Ministerio del Interior ya está organizando un despligue de seguridad en Cataluña. Según ha podido saber Antena 3 Noticias, la Policía Nacional y la Guardia Civil tomarán el mando en infraestructuras críticas para impedir posibles sabotajes. La sentencia del juicio del procés del Supremo es inminente y pretenden evitar escenas como las ocurridas en octubre de 2017, durante las movilizaciones por el referéndum independentista, con el bloqueo de las principales vías de transporte.

Controlar las comunicaciones

La Guardia Civil se encargará del puerto, mientras que la Policía Nacional controlará las estaciones del AVE de Barcelona y Girona y también la zona pública del aeropuerto de El Prat, competencia exclusiva de los Mossos habitualmente. Se trata de un dispositivo de al menos un millar de efectivos, que va a reforzar la labor de los Mossos con los que también van a patrullar. En este sentido, el gobierno confía en la cooperación y la coordinación con ellos pero estará vigilante para evitar cualquier actitud permisiva con los grupos radicales tras conocer la sentencia del procés. Precisamente cuando la cúpula de la policía autonómica ha cambiado tras la dimisión del jefe de los Mossos, que justificó las cargas policiales contra los CDR.

Ante la previsión de posibles altercados, el Ministerio del Interior ya está organizando un despligue de seguridad en Cataluña. Según ha podido saber Antena 3 Noticias, la Policía Nacional y la Guardia Civil tomarán el mando en infraestructuras críticas para impedir posibles sabotajes. La sentencia del juicio del procés del Supremo es inminente y pretenden evitar escenas como las ocurridas en octubre de 2017, durante las movilizaciones por el referéndum independentista, con el bloqueo de las principales vías de transporte.

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La Guardia Civil se encargará del puerto, mientras que la Policía Nacional controlará las estaciones del AVE de Barcelona y Girona y también la zona pública del aeropuerto de El Prat, competencia exclusiva de los Mossos habitualmente. Se trata de un dispositivo de al menos un millar de efectivos, que va a reforzar la labor de los Mossos con los que también van a patrullar. En este sentido, el gobierno confía en la cooperación y la coordinación con ellos pero estará vigilante para evitar cualquier actitud permisiva con los grupos radicales tras conocer la sentencia del procés. Precisamente cuando la cúpula de la policía autonómica ha cambiado tras la dimisión del jefe de los Mossos, que justificó las cargas policiales contra los CDR.

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