Volcán La Palma

La energía del volcán de La Palma mantiene 'una tendencia descendente', pero no se ve el fin de la erupción 'a corto plazo'

Estas son las conclusiones de la reunión que celebró el Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias.

En resumen

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El proceso eruptivo del volcán de Cumbre Vieja continúa siendo estable y, a pesar de que los parámetros que se observan no permiten prever su cese a corto plazo, la energía del sistema “sigue mostrando una tendencia descendente”, según las conclusiones de la reunión que celebró el Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) del Gobierno de Canarias. También se trataron aspectos como la calidad del aire.

Emisión de cenizas

En el encuentro también se habló sobre el aumento en la tasa de emisión de cenizas que ha provocado un empeoramiento en la calidad del aire, superando los umbrales en dióxido de azufre y partículas PM10 en la zona oeste, lo que ha obligado a que se suspendan las clases presenciales en los municipios de Los Llanos de Aridane, El Paso, Tazacorte, Puntagorda y Tijarafe. Además, a los habitantes de estos municipios se les recomienda no salir de casa y, en caso de tener que hacerlo, que sea con mascarilla FFP2 para evitar peligros para la salud.

Reconstrucción de la isla

Se ha acordado la creación de una comisión parlamentaria con la que ayudar a la reconstrucción de la isla de La Palma. Sobre la retirada de ceniza de las azoteas y los tejados no transitables, se ha reiterado la necesidad de que los vecinos soliciten ayuda a los servicios de emergencia para evitar accidentes. Para las zonas a las que si pueden acceder, se les recomienda ir acompañados y protegidos de manera adecuada para la situación. Además, la dispersión de las cenizas ha obligado a cancelar algunos vuelos en el aeropuerto de La Palma.

Evolución de las coladas

La superficie afectada por la lava del volcán ha aumentado en más de 14 hectáreas, superando las 1.034 hectáreas a consecuencia de la colada 2 y del ensanchamiento por el sur del frente de la colada número 9. En cuanto a infraestructuras, son un total de 1.462 las dañadas, de las que 1.181 son de uso residencial, 152 agrícola, 67 industrial, 34 de ocio y hostería, 13 uso público y 15 de otros usos.

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