La Policía Nacional ha detenido a cinco reclusos por su presunta participación en delitos de integración en grupo terrorista y proposición para la comisión de atentados. Son marroquíes, tienen entre 25 y 68 años de edad y se encontraban en las prisiones de Valdemoro (Madrid) y Mansilla de las Mulas (León) cumpliendo condenas por tráfico de drogas. Según los investigadores se radicalizaron en prisión.

También se ha detenidos a dos personas en Alcorcón (Madrid) por colaborar con la red. Una de ellas, una mujer, era al parecer la encargada de sobornar a un funcionario de prisiones. El jefe de la red tenía un control estricto sobre los integrantes del grupo, concretado en amenazas y agresiones si se alejaban de las prácticas religiosas.

A los reclusos que intentaban captar, con problemas de recursos y vulnerables, les prometían dinero si al salir de la cárcel cometían atentados en nombre del DAESH. Pagos para ellos o para sus familias.