El expresidente catalán Artur Mas ha revelado este miércoles que no se opuso al referéndum del 1-O pero advirtió a su sucesor, Carles Puigdemont, que lo llevara a cabo "en un marco legal que el Govern pudiera controlar", por lo que no debía "abandonar la posibilidad de convocar elecciones".

Así lo ha manifestado Mas en su declaración como testigo en el juicio al 'procés', en que ha precisado que dio ese consejo a Puigdemont en base a su "experiencia" por la organización de la consulta del 9N, que le ha costado una condena de trece meses de inhabilitación.