En el calendario de la Sala para hoy figuraba como primer testigo Ignacio González pero como a las diez y media de la mañana no había comparecido la presidenta del tribunal, Paz Redondo, ha comunicado que siguiera el juicio con el resto de citados, entre ellos Esperanza Aguirre, y que si no llegaba ordenaría a la Policía localizarle.

Sin embargo al final de la sesión de hoy el tribunal se ha percatado de que por un "error de trasvase de datos" en las notificaciones a los testigos en el calendario de la Sala figura González para hoy pero en su citación está fijada la fecha de mañana.

Aclarada esta circunstancia ha quedado sin efecto la advertencia anunciada por la presidenta del tribunal de que ordenaría a la Policía localizarle. Uno de los guardias civiles acusados en este caso declaró la semana pasada que "por especial interés" de Ignacio González recibieron en 2008 "órdenes ilegales" de realizar "seguimientos" a políticos del PP como la exdelegada del Gobierno y expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes, el exvicepresidente regional Alfredo Prada y el exvicealcalde madrileño Manuel Cobo.

La expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre ha testificado este lunes en el juicio del "caso espías" y ha negado que ordenara en 2008 realizar seguimientos a cargos políticos del PP enfrentados con ella.

La Audiencia Provincial de Madrid ha reanudado hoy el juicio del exdirector general de Seguridad de la Comunidad de Madrid Sergio Gamón, el exsubdirector Miguel Castaño, tres guardias civiles y un técnico de la administración regional acusados de un supuesto espionaje a políticos como el exvicepresidente regional Alfredo Prada y el exvicealcalde de Madrid Manuel Cobo.

Esperanza Aguirre ha asegurado que se enteró de este caso por lo que publicó en 2009 el diario El País y ha recordado que se abrió una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid en la que no se probó que se hubieran producido esos seguimientos. Preguntada sobre Alfredo Prada ha recordado que en la fecha de los hechos él era vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid y que tenían entre ellos "una excelente relación". Y ha apostillado que en la época de los hechos Alfredo Prada "era el aguirrista más aguirrista de los aguirristas".

La expresidenta ha comentado que Prada no le dijo nunca que estuviera siendo espiado, ni los seguimientos ni daños a su familia que éste manifestó la semana pasada en el juicio en su declaración testifical, y que Cobo tampoco le dijo que le estuvieran siguiendo. Ha mantenido que ella no habló de seguimientos ni de espionaje de ningún tipo ni con el entonces consejero Francisco Granados ni con los acusados Sergio Gamón y Miguel Castaño, que eran director y subdirector general de Seguridad de la Comunidad de Madrid, respectivamente. En todo caso ha manifestado que no le consta que los acusados espiaran a miembros de su partido.