Una veintena de activistas de la ANC han ocupado este viernes por la tarde la sede de la Comisión Europea en Barcelona, para entregar una carta dirigida a Jean-Claude Juncker, presidente del ejecutivo comunitario, para denunciar la que califican de "violación grave de derechos humanos" en Cataluña.

A las 19.00 horas, la ANC había convocado una movilización en Jardinets de Gràcia como protesta por el traslado a Madrid de los presos independentistas que serán juzgados por el 1-O, pero una hora antes la entidad soberanista ha activado su acción sorpresa, en la que 21 miembros de la organización han entrado en la sede de la Comisión Europea, en el Passeig de Gràcia, donde aún permanecen.

La irrupción de los activistas en las oficinas de las instituciones europeas en Barcelona se ha desarrollado pacíficamente, según fuentes de los Mossos d'Esquadra. La presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, ha explicado que con esta acción pretenden trasladar a Juncker una carta en la que le advierten de "todas las vulneraciones de derechos fundamentales que se están produciendo" en Cataluña contra el independentismo, a las puertas del "juicio de la vergüenza" en el Tribunal Supremo.

Según Paluzie, la UE "no puede quedarse impasible" ni tampoco puede "tolerar que conviertan en un delito el ejercicio del derecho a la autodeterminación" de Cataluña, porque "lo que está pasando aquí es tan grave como lo que está pasando en Polonia o Hungría".

En la carta, la ANC pide a la Comisión Europea que "inicie los procedimientos para activar el artículo 7 del Tratado de la Unión Europea, para privar al Estado español de sus derechos de voto y de representación".