TRES ESQUELAS CURIOSAS

En homenaje a su afición por leer esquelas su familia pone en la suya: "Para un día que salgo en una esquela y no me veo"

Las esquelas sirven para avisar del fallecimiento de un ser querido, pero hay quien aprovecha estas publicaciones para hacer la última broma, reproche o deseo del difunto. Ese es el caso de María Rodrigo Molino, de 86 años, famosa por su bocadillos de tortilla y por ser lectora habitual de esquelas en un periódico nacional.

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