El PSOE sigue la senda de las elecciones generales del 28A y logra la victoria en la mayoría de los territorios.

Si se comparan los resultados con los de hace cuatro años, se puede apreciar cómo el mapa de las autonomías cambia de color y se tiñe de rojo. Los socialistas ganan al PP también en las elecciones municipales, con victoria en la mayoría de capitales de provincias.

Los feudos socialistas como Extremadura, Castilla-La Mancha o Vigo se mantienen. Sin embargo esta es una victoria agridulce para los socialistas, que necesitarán pactos para poder gobernar y su líder, Pedro Sánchez, ya ha pedido al PP y a Ciudadanos que no se pongan en manos de la ultraderecha.

En Castilla y León y en Murcia, feudos hasta ahora del Partido Popular, todo depende de Ciudadanos, que será quien decante la balanza.

En las dos principales ciudades españolas el panorama ha cambiado: Manuela Carmena pierde la Alcaldía a pesar de su victoria y, probablemente, gobernará el PP, al igual que en la Comunidad de Madrid.

En Barcelona, Ada Colau también dejaría el bastón de mando porque empata con el independentista Ernest Maragall, que contaría con la fuerza suficiente para ser el nuevo edil de la ciudad condal.