Maletas que van y maletas que vienen. Cientos de maletas de cabina se pasean por los aeropuertos. El problema viene a la hora de embarcar y desembarcar, este equipaje dificulta en muchas ocasiones la tarea de subir y bajar del avión.

Uno de los principales problemas es la seguridad. Las maletas deben pasar unos controles de seguridad antes de subir al avión, esto dificulta la tarea.

Otro escollo es la mala organización. Marco Rodríguez, tripulante Cabina, explica que "ya hemos visto como si hay una evacuación de emergencia la gente intenta llevarse la maleta impidiendo la evacuación de otros pasajeros".

Uno de estos trucos para agilizar la entrada es conocido por sus siglas en inglés como 'WilMA'. Los primeros en subir son los pasajeros sentados en la ventanilla, seguidos de los situados en el centro y los últimos serían los del pasillo. Para desembarcar, se haría en el orden opuesto. De esta forma ahorraríamos hasta un 35% de tiempo.