Trabajadores de hasta siete circos de toda la geografía española se han manifestado por el Paseo de la Castellana en contra de la intención del Ayuntamiento de no autorizar los circos con animales, y han pedido a la alcaldesa, Manuela Carmena, que abandone el "radicalismo animalista" porque peligran cerca de 2.500 puestos de trabajo.

Cinco camiones de circo y otras tantas furgonetas de siete circos distintos han partido desde Plaza de Castilla capitaneadas por el portavoz de la Asociación Circos Reunidos, Nacho Pedrera, con destino a la Plaza de Cibeles.

El Consistorio de la capital no autorizará los circos itinerantes con animales salvajes en sus espectáculos intentando que todo el procedimiento administrativo "llegue a febrero aunque lo más probable es que sea en marzo".

A finales de enero se aprobó el proyecto inicial de la modificación de la ordenanza reguladora de la Tenencia y Protección de los Animales, de 2001, basándose en una recomendación de la Federación Veterinaria Europea y en la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, de 1987.

"La alcaldesa nos prometió que íbamos a participar en la redacción de la ordenanza, también nos prometió una adaptación, pero es mentira, no lo ha cumplido y nos hemos enterado por los medios de comunicación", ha explicado Pedrera sobre las razones de su protesta. Y es que, tal y como ha indicado, de salir adelante la ordenanza, unas 2.500 familias se podrían quedar en el paro, con lo que llegaría "la quiebra total de los circos con animales".

El portavoz de Circos Reunidos ha explicado que "ahora mismo en España hay 13 circos que utilizan animales en cautividad, que pasan todos los controles del Seprona, de la Comunidad, tres a la semana". También ha indicado que estos animales cuentan con "veterinario las 24 horas del día", que están "entrenados con cariño y premios, que tienen grandes recintos donde pueden jugar".

"Malos profesionales hay en todos los sectores, no todos somos iguales, y no a todos se nos puede meter en el mismo saco", ha lanzado.