La organización agraria ha señalado que los retrasos en la campaña y el consumo y los acuerdo de la Unión Europea con terceros países no permiten la importación de naranjas que se solapan con la producción en España y que se comercializan a unos precios muy bajos con los que los productores andaluces no pueden competir.

Piden apoyo y la aplicación de medidas que eviten estas situaciones de crisis y permitan la continuidad de una actividad que representa el cinco por ciento de la producción final agrícola en España. A un agricultor le cuesta producir un kilo de naranja Navelina 15 céntimos, pero cobra a diez céntimos. El consumidor paga por un kilo en el mercado unos 1,20 euros.

Además han pedido que se negocie una cláusula de salvaguardia frente a las importaciones de críticos de terceros países, para evitar la saturación de la oferta en los mercados europeos.