La jubilación anticipada se trata de cuando un trabajador se jubila antes de la edad legal estipulada. Este tipo de jubilación puede ser involuntaria o voluntaria, aunque en ambos requiere unas medidas que tomar.

Si la baja es involuntaria, que es cuando se produce un despido cercano a la edad de jubilación, existen diferentes variables para tener en cuenta:

- Tener cuatro años menos de la edad exigida por ley como máximo. En España la edad legal de jubilación son 65 años y 8 meses, es decir, el trabajador podrá retirarse a los 61 años y 8 meses.

- Haber cotizado en la Seguridad Social mínimo 33 años.

Si es voluntaria, es decir, nos queremos retirar de la vida laboral por decisión propia:

- Estar a dos años de la edad legal de jubilación.

-Haber cotizado como mínimo 35 años, y siempre que la pensión supere la pensión mínima establecidas por la ley.

- Aplicado a cualquier trabajador afiliado a la Seguridad Social, incluso a los autónomos.

Si el trabajador sufre alguna discapacidad el proceso es diferente:

- Si la discapacidad es de al menos el 45% y cuenta con 15 años de cotización podrá jubilarse con 56 años.

- Si es de al menos 65% se podrá anticipar al menos tres meses por cada año trabajado.

- Si supera el 65% podrá anticiparse seis meses por cada año cotizado.

Ninguno de estos colectivos podría jubilarse antes de los 52 años.