El problema del modelo de Boeing 737 MAX 8 es que incorpora un nuevo software, un sistema de estabilización de vuelo para ayudar al piloto.

El avión coge altura y, por algún motivo, el sensor se activa automáticamente y corrige la inclinación del morro de la aeronave hacia abajo. Cuando se produce esta corrección, el piloto es incapaz de hacerse con el mando: su avión termina cayendo.

"Este sistema, que solo lo tiene el 737 MAX 8, no estaba descrito en los manuales de vuelo del avión. Los manuales es como el manual de instrucciones para los pilotos", ha explicado un piloto.