Los tratamientos de fertilidad se han disparado porque cada vez tenemos los hijos más tarde. Y cada vez más parejas acuden a clínicas de reproducción asistida. Estas clínicas no dejan de crecer. En solo una década se han duplicado y se han convertido en una industria millonaria.

Una de cada seis parejas experimenta problemas de fertilidad en algún momento de su vida reproductiva, según la sociedad médica de fertilidad europea (ESHRE). Las familias se construyen más tarde, lo que en muchos casos obliga a desembolsar importantes cantidades para concebir, porque los sistemas sanitarios públicos no cubren la mayoría de los tratamientos.

A los 30 años la probabilidad de que una mujer se quede embarazada es del 20% cada mes. A los 40 esta probabilidad se reduce al 5%, es entonces cuando algunas mujeres tienen que pedir ayuda.

María Martínez, ginecóloga, asegura "los perfiles que más nos llegan son parejas entre los 38 y 40 años, que llevan varios intentos y no pueden tener hijos".

Esto ha hecho florecer el negocio de la reproducción asistida. Se calcula que en 2023 este mercado alcanzará los 27 millones y medio de euros en todo el mundo. El coste por ciclo, por intento, está entre los 3000 y los 6000 euros.