El próximo año cambiará la composición de los tickets de la compra, que dejarán de contener el químico bisfenol A, que se encuentra presente en plásticos y resinas y que pueden ser peligrosos para la población.

El Tribunal General de la Unión Europea confirmaba la inscripción del bisfenol A (BPA) como "sustancia extremadamente preocupante" debido a sus "propiedades tóxicas", un hecho por el que los comerciantes están preocupados. Aseguran tener miedo porque durante todo el día manejan tickets y no pueden estar lavándose las manos continuamente.

Los expertos explican que hay que extremar las precauciones como usar guantes o no almacenarlos si se está en permanente contacto con tickets aunque llaman a la calma porque el riesgo es muy bajo.

Si bien, el avance de las tecnologías también ayudará en este campo. Para evitar cualquier contacto el bisfenol A, ya existen los tickets digitales, que además de reducir riesgos por exposición a este químico, permitirá ahorrar papel. Según el comercio y sus ventas, el gasto en papel para imprimir los tickets suele oscilar entre los 5.000 y 10.000 euros.

Este avance a la hora de la implantación de los tickets digitales permitiría además que las devoluciones fueran más cómodas porque, ¿a quién no le ha pasado que ha ido a devolver un artículo y no encontraba el comprobante de compra? Ahora, será tan fácil como sacar el móvil, buscar el ticket del artículo y enseñarlo en el comercio.