Con la ilusión del primer día, Hanna empezaba a trabajar en una conocida cadena de ropa a las afueras de Granollers. El puesto de trabajo se realizaba en el interior del almacén y por ello que le dijeron que no era necesario llevar uniforme pero sí "ropa cómoda".

Sin embargo, Hanna denuncia que el encargado llegó el primer día y le dijo que no podía llevar velo: "Me quedé en shock, no supe qué decir". La joven ha querido denunciarlo en las redes sociales y la empresa ya se ha disculpado con ella. Niegan que haya habido discriminación y explican que en esos almacenes se trabaja "con cintas transportadoras" y por cuestiones de seguridad, los empleados no pueden llevar bufandas o prendas largas que "supongan un riesgo para ellos".

No obstante, "han abierto una investigación interna para aclarar lo ocurrido" y aseguran que en ningún caso está prohibido que sus empleados lleven símbolos religiosos.

Hanna, por su parte, nos cuenta que no piensa renunciar a su 'hiyab' y va a denunciar los hechos.