Juntamos a dos generaciones, un abuelo y su nieta. Pep tiene 73 años y Ainhoa, 25. La edad no es lo único que les diferencia, también lo hace sus ingresos.

Él cobra unos 1.000 euros y ella, trabajando, menos de la mitad. Ella trabaja como monitora de tiempo libre y en un comedor, es decir, es pluriempleada. Pero esta brecha no deja de aumentar.

Un joven recién contratado cobra de media unos 1.300 euros, mientras que un pensionista que acaba de jubilarse recibe cada mes casi 200 euros de más.

El gasto mensual en pensiones contributivas de la Seguridad Social ha alcanzado los 9.563,12 millones de euros en febrero, lo que supone un incremento interanual del 7,15 %, un alza no vista en diez años.

Según los datos publicados este viernes por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, febrero ha sido el séptimo mes consecutivo en el que la nómina de pensiones ha aumentado más del 4 %, después de varios años con encarecimientos más moderados.