Pensiones

El rechazo de ERC a la reforma de la ley de pensiones tambalea su aprobación en el Congreso de los Diputados

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, durante la comparecencia en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo se ha encontrado con el rechazo de casi todos los grupos parlamentarios.

Publicidad

Al Gobierno se le complica la aprobación en el Congreso del proyecto de ley de pensiones. El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha defendido que el sistema público de pensiones es muy sólido, pero afronta un problema acotado en el tiempo que generará un mayor gasto hasta 2050 que hay que decidir cómo se paga.

Durante la comparecencia en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo se ha encontrado con que los socios principales de su Gobierno están "muy descontentos".

En este momento no tiene garantizado una mayoría parlamentaria para las pensiones y Esquerra ha adelantado ya su rechazo. A este 'no' también se han sumado los partidos del PNV y Bildu dejando en el aire si apoyarán o no y piden que se realicen algunos cambios.

El ministro Escrivá ha abierto el debate sobre las pensiones de los 'baby boomer'. La semana pasada este ministro planteó la posibilidad de que los nacidos entre 1960 y 1975 tuvieran que asumir algún ajuste en la pensión o unos meses más de trabajo.

"Llegado el momento (...) si hubiera que allegar nuevas fuentes de financiación al sistema, que en cualquier caso son muy pequeñas (...), la disyuntiva es si se paga con impuestos que los pagan todos o podría contemplarse la posibilidad de mecanismos más selectivos a la hora de llegar a las fuentes de financiación", afirmaba Escrivá en la Comisión parlamentaria en el Congreso de los Diputados.

Durante la comparecencia de este miércoles no ha querido que se malinterpretaran sus palabras y se ha limitado a poner la cuestión encima de mesa, aunque ha incidido en que es un elemento muy importante a tener en cuenta, dado que la generación más joven incorporada al mercado laboral sufre una precariedad y una elevada tasa de desempleo que no han sufrido generaciones anteriores.

Publicidad