Negociaciones

Garamendi (CEOE) pide que "no se toquen las cosas de comer" con la reforma laboral

El presidente de la patronal de los empresarios teme que las conversaciones "acaben en un bla bla bla".

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi

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El equipo del Gobierno destinado a negociar la reforma laboral quiere fijar una postura común lo antes posible. Sin embargo, desde la CEOE, su presidente, Antonio Garamendi, duda de las palabras del Ejecutivo y teme que "esto acabe en un bla bla bla". Por eso ha solicitado este martes 2 de noviembre en Onda Cero que se sienten a hablar para acercar las posturas.

"Yo quiero sentarme con un interlocutor, no con ocho o nueve", ha destacado el presidente de la patronal de los empresarios quien ha definido que "es como cuando te preguntan por mamá o papá, lo que quiero es una interlocución con el Gobierno". Porque para él la situación es seria: "Se juega esto como un trofeo, pero nos estamos jugando las cosas del comer".

Asimismo, Garamendi ha denunciado que al Gobierno no le interesa en absoluto escuchar lo que dicen organismos internacionales como la Comisión Europea o el Fondo Monetario Internacional.

Para Garamendi, "la temporalidad no tiene por qué ser precaria"

Por otro lado, el presidente de la CEOE ha destacado que la propuesta de incluir una tasa máxima de temporalidad del 15% en las empresas españolas es "un tema ideológico absolutamente nada práctico de gente que no está en la vida real". Por ello, Garamendi ha mostrado su rechazo a esta medida y ha subrayado que "la temporalidad no tiene por qué ser precaria".

Para apoyar sus palabras, éste ha recordado que antes de la anterior reforma laboral del año 2012 la tasa de temporalidad en la empresa privada era del 30% y que se ha reducido en los últimos años hasta el 25%. No obstante, para Garamendi el problema se entronca en la Administración Pública, donde "la temporalidad es del 30%".

El presidente de la patronal de los empresarios ha apuntado también en Onda Cero que nos encontramos en "un momento muy delicado de la economía" con muchos frentes abiertos: "La tensión de la energía, escasez de materiales, industria, construcción, necesidades que no se cubren". Por eso éste ha considerado que estamos en "un momento muy delicado como para tocar cosas que nos puedan perjudicar el crecimiento". Y ha añadido: "Cuidado con tocar las cosas de comer que son las que importan". Es decir, "el empleo y el crecimiento económico".

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