Todos los funcionarios del Parlamento madrileño cobran, independientemente de su categoría y de su antigüedad, 46 mil euros en el momento de jubilarse. Esta paga extra que se lleva pagando desde hace 30 años, se aprobó en la etapa de Joaquín Leguina y se incluyo en el reglamento de la cámara.

Este complemento se va a eliminar progresivamente, tras un acuerdo alcanzado con los sindicatos, poco a poco hasta 2039. Una decisión que llega cuando una buena parte de la plantilla está próxima a jubilarse y que puede convertirse en un problema presupuestario.

Los funcionarios del Congreso y del Senado también cobran una bonificación al jubilarse, de unos 8 mil euros.