Los vigilantes lo acorralan. Y con dos golpes lo tiran al suelo. El hombre es un congoleño que -según dice- entró en la estación para ir al baño.

El agredido se levanta e intenta escapar. Pero los trabajadores vuelven a por él. Uno de ellos, lo empuja contra la barandilla. Y con las escaleras mecánicas funcionando, lo agarra por el cuello y le da varios puñetazos. La víctima parece que se queda inconsciente y deciden sacarlo a rastras a la calle.

La escena fue captada por las cámaras de seguridad del Intercambiador de Avenida de América, en Madrid. Según Sos Racismo, uno de los empleados las graba con su móvil y las difunde a sus compañeros: "Alguien que vio las imágenes en el centro de control las sacó de allí con el único fin de pasarla a un grupo de Whatsapp donde están los guardias para reírse, burlarse y recrearse " asegura Paula Guerra, portavoz de Sos Racismo.

Circuló por los móviles durante cuatro días, hasta que uno de ellos decidió contar lo que había pasado. El agredido lo ha denunciado a la policía. Y de momento, la empresa de seguridad solo ha despedido a uno de los vigilantes. Al segundo, han decidido abrirle un expediente."es cómplice durante todo momento de la agresión que está sufriendo el chico, porque en ningún momento intenta ayudarlo ni frenar al otro" dice Paula Guerra.

La investigación se centra ahora no solo en aclarar lo ocurrido, sino, sobre todo, en averiguar quién filtró el vídeo de la agresión para difundirlo en un chat del trabajo.