'Alice' aspira a convertirse en el primer avión eléctrico de la historia, y en en su construcción trabajan ingenieros españoles. Altea, una compañía de ingeniería y fabricación aeronáutica de origen madrileño y toledano, ha sido la empresa proveedora de las estructuras delanteras y traseras del avión, así como de la puerta de pasajeros. Se trata de elementos de gran importancia para soportar la enorme carga de baterías (constituyen un 65% del avión) que requiere para su funcionamiento, así como para mejorar la aerodinámica del avión, según informa Europa Press.

La aeronave, que realizará su primer vuelo previsiblemente a finales de 2019, ha sido presentado en Francia en la 53 edición del salón del avión de Le Bourget y espera empezar a ser comercializado en 2022 por la empresa iraní Eviation.

'Alice' ha sido acogida con gran interés por parte de la comunidad aeronáutica al ser el primer avión 100% eléctrico capaz de transportar pasajeros. Está construido en un 90% de fibra de carbono, con una autonomía de 1.000 km y alcanza una velocidad de crucero de 450km/h. Además, permitirá reducir los costes de operación hasta un 70% respecto a un avión convencional de similar capacidad.

Tal y como cuenta Juan Miguel González, Director técnico de Altea, : "Es muy poco ruidoso, con lo cual no produce ni contaminación atmosférica ni contaminación auditiva"

Este nuevo modelo, supone una revolución en el mundo de la aeronáutica al funcionar exclusivamente con electricidad y ser respetuoso con el medio ambiente. Tras su presentación, Eviation cuenta ya con su primer cliente, la compañía Cape Air.

Por otra parte, Marta García-Cosio, Directora de Ingeniería de CITD SEC, explica que "es posible que un futuro haya restricciones de vuelos de menos de una hora en aviones convencionales". Pero esta aeronave podrá evitar futuras restricciones.

Volará a finales de año, aunque no será hasta 2022 cuando podamos disfrutar de él.