El año pasado casi 850.000 jóvenes estudiaron Formación Profesional (FP) en España. Cada vez más empresas buscan gente con este tipo de formación, de hecho, ya superan a aquellas que prefieren los estudios universitarios.

La clave del éxito: la modalidad dual. Es una formación que tiene su orígenes en Alemania, donde se lleva estudiando desde hace décadas y que consiste en mezclar la parte teórica y la práctica.

Clases por la mañana y prácticas por la tarde. Es una manera de aprender diferentes oficios y convertirse en trabajadores perfectamente cualificados.

Tiene grandes ventajas para los estudiantes, que ponen en práctica lo aprendido cada día. Pero las empresas también obtienen beneficios. Los aprendices producen trabajo mientras se forman y acaban convirtiéndose en trabajadores cualificados que generan beneficios a las empresas.

los trabajadores tienen sueldos entre 500 y 1.400 euros, aprenden a trabajar en las empresas desde el inicio de su formación, adquieren experiencia y, además, seguridad.