El verano también puede hacer que suban los recibos de electricidad. Las altas temperaturas obligan encender de forma continua el aire acondicionado o los ventiladores y a elevar el trabajo de refrigeradores y frigoríficos.

La demanda durante los meses estivales (junio y julio sobre todo) sube en casi un 30 %, lo que supone más de 200 millones de euros en el consumo de electricidad de las familias españolas. Si se utiliza el aire acondicionado 8 horas diarias el consumo sube hasta 150 Kwh/mes. Si estas cifras se llevan al recibo de una familia media, hay que esperar que la factura suba unos 90 euros al mes.