Impuesto a la banca

Dudas sobre el impuesto a la banca: ¿Qué es y a quién afecta?

Entidades bancarias amenazan con recurrir el impuesto a la banca entre la gran duda de si afectará a los clientes el gravamen durante dos años.

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El impuesto a la banca es una realidad. El pasado jueves, el pleno del Congreso de los Diputados dio luz verde a los Presupuestos Generales del Estado(PGE) para 2023. Presupuestos que incluyen los gravámenes temporales con los que el Ejecutivo busca enfrentar una inflación disparada. Esta medida no sienta bien entre un sector bancario enfrentado con el Gobierno tras meses de negociaciones por las ayudas a los hipotecados más vulnerables.

María Dolores Dancausa, consejera delegada de Bankinter, ha abierto este lunes otro frente: recurrirán el impuesto a la banca. Lo harán "al día siguiente de pagarlo". Desde la entidad bancaria consideran que se trata de un gravamen "discriminatorio, confiscatorio y que no responde a ninguna justificación técnica", según palabras de Dancausa en un encuentro financiero.

¿Qué es el impuesto a la banca?

La norma del impuesto a la banca fue aprobada por el PSOE, Unidas Podemos y por los socios de investidura. Con el impuesto a la banca, el Gobierno pretende recaudar 3.000 millones de euros en dos años sin que lo tengan que asumir los clientes.

La intención es que el impuesto recaiga sobre los márgenes del negocio financiero de la banca, sobre el diferencial entre lo que pagan y lo que reciben en intereses y comisiones. Se aplicará un 4,8% al diferencial entre lo que abona y percibe cada entidad en intereses y comisiones para los que superen los 800 millones anuales entre ambos guarismos, así como las entidades extranjeras que operen en España y estén bajo supervisión directa del Banco Central Europeo (BCE).

¿Puede afectarme el impuesto a la banca?

La banca advierte que el impuesto repercutirá en la economía. Incluso, desde Sabadell informan que "lógicamente deberíamos repercutir" el impuesto a la banca en los clientes. Así lo ha detallado el consejero delegado del banco, César González-Bueno. Considera que el nuevo gravamen se ha diseñado "muy mal" y "muy deprisa".

Por su parte, el consejero delegado del Santander España, António Simões, ha comentado que "no es la mejor forma de ayudar a la economía". Agregaba que perjudicará a accionistas de bancas y que al mismo tiempo "es muy malo" de cara a la confianza de los inversores en España.

Los clientes "lo pagarán por aquí en vez de por allá", según González-Bueno. Desde el Ejecutivo han reiterado que se prohibirá que sean los clientes los que sufraguen el impuesto. La ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, defiende una medida que es "correcta".

¿Qué dice el FMI sobre la norma?

El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que el impuesto a la banca es apropiado, "es una estrategia bienvenida". Aunque matizaba el pasado miércoles que existen consecuencias negativas en caso de aplicarse mal las medidas. "Los nuevos gravámenes en los sectores de la energía y la banca se aplican a los ingresos en lugar de los beneficios, y por lo tanto no tienen en cuenta los costes", indicaba el FMI en el informe anual sobre España.

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