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Cinco años han tenido las empresas para adaptar sus envases a la nueva ley, pero desde hoy ya no hay excusa: todos los productos nos tienen que decir exactamente qué es lo que estamos comiendo.

Es obligatorio que la etiqueta informe al menos de cuántas calorías tiene, la cantidad de grasas -especialmente las saturadas-, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal (por cierto, queda prohibido poner sodio porque no resulta muy claro). El fabricante, si lo desea -y le cabe en el paquete- puede aportar además información sobre fibra, vitaminas o minerales.

Quedan excluidos los productos con un solo ingrediente (como el agua, el té o el vinagre), las bebidas alcohólicas y los envases más pequeños, como las mantequillas y mermeladas de hostelería.

La norma, que es aplicable en toda Europa, prohíbe en los envases la letra pequeña imposible de leer. Debe tener al menos 1,2 milímetros de tamaño. Y de forma destacada, en negrita, o con una tipografía o color diferente, se debe informar si contiene ingredientes que puedan provocar alergias.

Para evitar confusiones, la norma también obliga a aclarar que tipo de aceite vegetal contiene exactamente, porque no es lo mismo un aceite de palma o de girasol, que uno de oliva.

Cinco años han tenido las empresas para adaptar sus envases a la nueva ley, pero desde hoy ya no hay excusa: todos los productos nos tienen que decir exactamente qué es lo que estamos comiendo.

Es obligatorio que la etiqueta informe al menos de cuántas calorías tiene, la cantidad de grasas -especialmente las saturadas-, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal (por cierto, queda prohibido poner sodio porque no resulta muy claro). El fabricante, si lo desea -y le cabe en el paquete- puede aportar además información sobre fibra, vitaminas o minerales.

Quedan excluidos los productos con un solo ingrediente (como el agua, el té o el vinagre), las bebidas alcohólicas y los envases más pequeños, como las mantequillas y mermeladas de hostelería.

La norma, que es aplicable en toda Europa, prohíbe en los envases la letra pequeña imposible de leer. Debe tener al menos 1,2 milímetros de tamaño. Y de forma destacada, en negrita, o con una tipografía o color diferente, se debe informar si contiene ingredientes que puedan provocar alergias.

Para evitar confusiones, la norma también obliga a aclarar que tipo de aceite vegetal contiene exactamente, porque no es lo mismo un aceite de palma o de girasol, que uno de oliva.

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