Caducidad

¿Hasta cuánto tiempo después de la fecha de consumo preferente se puede tomar cada alimento con seguridad?

Ante el miedo de desabastecimiento por la guerra en Ucrania y la huelga de transportistas muchas personas están haciendo acopio de alimentos, con el consiguiente riesgo de que estos caduquen. Boticaria García explica cuáles son las claves para saber hasta cuándo se puede consumir cada uno de ellos, según su tipo.

En resumen

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A consecuencia de la huelga de transporte, que comenzó el lunes de esta semana, en algunos supermercados empieza a notarse el desabastecimiento de ciertos productos básicos, como la leche. Ante esta situación, muchas personas han decidido hacer acopio de productos en previsión de que en el futuro no puedan encontrar lo que necesitan, pero esto es un arma de doble filo porque muchos se puede caducar.

La diferencia entre consumo preferente y caducidad de un alimento

Tal y como explica Boticaria García, la fecha de caducidad implica que un producto deja de ser seguro a partir de esa fecha y esto sucede porque tienen un riesgo microbiológico alto. Ejemplos de ello son la carne picada y el pescado: "A las bacterias les encanta vivir aquí porque hay mucha chica y mucho agua". En estos casos, el truco es congelar estos productos antes de que lleguen a la fecha de caducidad, siempre y cuando el consumo se produzca antes de 24 horas de haberlos descongelado.

La fecha de consumo preferente, por su parte, indica el momento a partir del cual el fabricante ya no puede garantizar que ese producto tenga las mismas cualidades. Por tanto, su consumo no es peligroso, pero perderá calidad.

Por último, se encuentra otro grupo de alimentos que no están obligados a tener fecha de caducidad, como la sal y el azúcar, el vinagre, el vino y, como es obvio, la fruta y la verdura, lo que no significa que no caduquen.

Los alimentos que se pueden consumir después de su fecha de consumo preferente

En cuanto a este tipo de productos, también hay diferencias entre ellos dependiendo de cuál sea y de la cantidad de agua que contengan.

Hasta 15 días después de su fecha de consumo preferente se pueden ingerir el pan, yogures y quesos pasteurizados.

Alargando este plazo hasta un mes se encuentran la bollería sin relleno, los embutidos loncheados y los frutos secos.

Si se quiere ir más allá, también hay alimentos que aguantan hasta tres meses, como son los zumos, los aceites, mantequillas, snacks y los congelados.

Por último, hasta un año después se pueden consumir aquellos productos que tienen menos agua, como las legumbres, las pastas y el arroz. A esto se le suman las conservas y alimentos que tengan mucho azúcar, como la miel, la leche condensada, los chicles y los dulces.

Dónde conservar los huevos

En este sentido, también es interesante recordar dónde es mejor conservar los huevos en las casas, ya que en los supermercados no están refrigerados pero esto no es recomendable. El motivo se debe a que en las cocinas hay muchos cambios de temperatura, por lo que una vez hecha la compra lo más adecuado es mantener los huevos en las baldas centrales de la nevera, ni siquiera en la puerta.

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