En la Cámara de Comercio de Jaén trabajaban más de 50 empleados. Hace cinco años cayeron en un agujero económico, del que no se han recuperado. Hoy en día, solo quedan dos personas, que resisten en su puesto de trabajo. Desde hace cuatro años y medio no cobran ni un euro. El edificio tiene los cristales rotos, las oficinas están cubiertas de polvo, y las salas de reuniones totalmente abandonadas.

Hay cinco trabajadores de baja. Los que están trabajando han sufrido hasta 7 intentos de robo y se turnan para hacer rondas porque el edificio ha sido saqueado en varias ocasiones.

No tienen luz por impago, así que usan un generador de gasoil para tener corriente eléctrica. Tampoco tienen ni teléfono ni Internet. La deuda a sus acreedores y trabajadores supera los 6 millones de euros.