• Pese a su afamado nombre, en realidad son de color naranja, para que sean más fáciles de encontrar en caso de accidente.
  • Pesan unos 4,5 kilos y están fabricadas en acero para evitar que se destruyan.
  • Tienen dos capas aislantes, una de ellas térmica para que no ardan si hay explosión.
  • La tarjeta de memoria es capaz de grabar hasta dos horas de todos los sonidos que se producen en la cabina, las comunicaciones con la torre de control y las alarmas que pueden sonar.
  • Todos los aviones llevan dos cajas cerca de la cola. Una está conectada a los micrófonos de la cabina de mando y la otra registra todos los datos de vuelo y los parámetros técnicos. Según los expertos, estos datos permiten saber qué y cómo pasó, y el sonido ayuda a entender porqué pasó.