El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, advirtió este viernes de que la falta de conocimientos financieros "resulta particularmente elevada" entre los más jóvenes y entre los mayores de 65 años, abogando por redoblar los esfuerzos con acciones formativas para paliar dicho déficit entre el colectivo.

Así lo indicó durante su intervención en las jornadas EduFin organizadas por BBVA, donde refirió que dichos conocimientos suelen adquirirse cuando el ciudadano se enfrenta a experiencias reales de contratación de créditos u otros productos o por circunstancias económicas, con todos los riesgos que eso entraña.

En concreto, dijo que, con esa adquisición de conocimientos a través de la práctica, existe el riesgo de que incurrir en "costes económicos asociados a decisiones inadecuadas, o una ausencia de decisiones, derivada de una insuficiente comprensión de los principales elementos financieros en juego".

Pero más allá de esos potenciales efectos, defendió que el nivel de conocimientos en materia financiera "afecta directamente al bienestar de los ciudadanos, a su capacidad de elección, así como a la propia capacidad del sector financiero de ofertar sus productos y de reforzar su reputación".

Para paliar el déficit abogó por reforzar las acciones de educación financiera a fin de garantizar la existencia de una población "capaz de tomar decisiones financieras responsables a lo largo de su vida" y "con conocimiento sobre sus derechos y obligaciones como usuaria de productos financieros".

A juicio de Hernández de Cos, su importancia es tal que lo considera una "herramienta indispensable para las autoridades que velan por la protección de los usuarios financieros", que se "suma y complementa" a las tradicionales de regulación y de supervisión de solvencia y de conducta de las entidades, "y que contribuye, en última instancia, a la estabilidad financiera".

El déficit de conocimientos es un fenómeno internacional que entró en agendas globales en 2012, cuando se decidió abordarla impulsando la formación bajo el amparo de la OCDE y el G-20 a través de planes concretos aplicables a escala nacional.

En España se han puesto en marcha distintas iniciativas desde finales de la década pasada, tanto desde la vertiente privada como pública. De forma específica en 2008 el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se involucraron, junto a organismos y entidades, en desarrollar el Plan Nacional de Educación Financiera.

Según refirió Hernández de Cos, una vertiente de ese plan ha sido la puesta en marcha de cursos a estudiantes de Secundaria que deciden voluntariamente cursarlos, con el resultado de observado de que a su término crece su inquietud por realizar algún trabajo en el ámbito doméstico para obtener ingresos o aumenta su "paciencia" a la hora de enfrentarse a elecciones monetarias.

Sin embargo, la reciente 'Encuesta de Competencias Financieras' promovida por el Banco de España y CNMV a través de encuestas a 8.000 personas, aún revela que queda mucho camino por recorrer en esa adquisición de conocimientos.

Según detalló, solo una de cada ocho personas entre 18 y 34 años respondió correctamente a preguntas básicas relacionadas con los tipos de interés, la inflación o cómo diversificar riesgos en las inversiones, frente a uno de cada cinco adultos que lo hicieron bien.

El gobernador del Banco de España apuntó que "esta brecha entre los conocimientos de los jóvenes y de la población total es algo mayor en España que en otros países de nuestro entorno", algo que consideró que puede responder a que las decisiones financieras suelen delegarse en algunos miembros específicos de la familia.