Es un hecho que el desperdicio de comida cobra protagonismo en España. Nuestro país ocupa el séptimo lugar en la lista de la UE que más comida desperdicia al año: un total de 8 millones de toneladas.

Para erradicar este problema, más de 500 comercios y restaurantes de nuestro país ofrecen, a través de una aplicación móvil, comprar productos frescos o platos ya preparados que les sobran al final del día, y a precios más baratos.

¿Cómo funcionan estas aplicaciones?

Los comercios ofrecen al cliente los alimentos que van a desechar a un precio reducido. En ocasiones, el coste suele estar por debajo del 50% del precio de mercado. Por ejemplo, por una caja de verduras que costaba 13 euros a precio normal, el cliente se la puede llevar por tres euros.

Los usuarios recogen los pedidos justo una hora antes de que el establecimiento cierre. Normalmente, no saben los productos que se van a llevar porque depende de los alimentos que no se hayan vendido ese día.

El objetivo de estas apps es evitar que se desperdicie alimentos y que estos puedan ser consumidos por las personas.