Si hace justo 10 años, en nuestro país sobraba gente en la obra debido al reciente estallido de la burbuja. Hoy, en la actualidad, las empresas vuelve a necesitar con urgencia a estos profesionales, incluso más que entonces, porque ahora escasea la mano de obra.

"Yo a los desempleados les recomendaría sin dudar que se formen en el sector de la construcción. Incluso a trabajadores de otros sectores que necesiten una mejora laboral. Encontrarán trabajo seguro y los salarios están aumentando. En el futuro, vamos a necesitar a estos profesionales porque los pocos que quedan se están jubilando", mantiene el director general de la Fundación Laboral de la Construcción (FLC), Enrique Corral, en una entrevista con El Confidencial.

La situación no mejora. Todo lo contrario, empeora. Y ante la falta de trabajadores en la obra, se producen las paralizaciones o que los plazos de entrega se retrasen. "Si no incorporamos ahora a los jóvenes, en 10 o 15 años no habrá profesionales", sostiene Juan Manuel Gómez, presidente de la Asociación de Empresarios Salmantinos de la Construcción (Aescon).

En ese sentido, los promotores achacan la bajada del sector la gente joven que no quiere trabajar en la obra. Y es que hoy, el 60% de los albañiles tienen más de 55 años y apenas un 9%, tiene menos de 30 y así, dicen, la obra no tiene futuro.