Vivienda

95.000€, 23 metros cuadrados y listo para entrar a...reformar: Así son algunos de los zulos que se venden en nuestro país

En pleno centro de Madrid con 23 metros cuadrados y por casi 100.000 euros se vende piso en "buen estado", según el anuncio. Las imágenes nos muestran que, en realidad, está para reformar.

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Casas que están para reformar, pisos del tamaño de una cocina o viviendas sin una sola ventana. Son algunos de los inmuebles que hay a la venta en internet. A la difícil tarea de encontrar una vivienda con los precios actuales del mercado, se suman las condiciones en las que se encuentran muchas de ellas, infraviviendas que realmente se pueden considerar "zulos".

"Estudio muy acogedor para una persona en excelente edificio con conserje, ascensor y calefacción centralizada." Es lo que se puede leer en un anuncio publicado recientemente. Se encuentra en Madrid y es tan "acogedor" que desde la cama puedes fregar los platos porque está todo en el mismo habitáculo de 15 metros cuadrados. Su precio: 75.000€.

Si seguimos buscando, encontramos por 95.000€ otro piso en cuya descripción se aclara "segunda mano/buen estado". En realidad, echando un vistazo rápido a las fotos, comprobamos que está para reformar.

Sólo apto para inversores decididos

Decidida realmente tiene que estar la persona que se disponga a comprar otro inmueble de 12 metros cuadrados y 56.000€. El inconveniente principal son sus dimensiones. En la cocina cabe (con suerte) una persona, el microondas está en el salón y todo el piso se ve desde la puerta.

La puerta escondida

Si pensábamos que lo habíamos visto todo, el siguiente anuncio de un 'zulo' nos demuestra que no. Se vende piso de 22 metros cuadrados por 120.000 euros. Lo de acceder a él ya es otra cosa. La puerta no llega a medir ni metro y medio, "hay que entrar a gatas y de lado" nos dice una viandante sorprendida.

Problemas de acceso a la vivienda

Con estas "ofertas" y esos precios conseguir independizarse para muchos es misión imposible. "Comparto piso, ni me planteo poder irme a vivir solo" nos dice un chico de 23 años en Barcelona. Su caso representa al de muchos otros jóvenes de nuestro país. Tardan mucho tiempo en conseguir la estabilidad necesaria para comprarse una vivienda, aunque una vez dan el paso, como hemos comprobado, hay que rebuscar bien.

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